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arte contemporáneo - biografías inéditas - ensayos

Robert Gober

Lo traumático es un encuentro fallido con lo real. La definición pertenece a Jaques Lacán, a fines de la década de 1970, sumergido en el análisis sobre lo real y el trauma, concluyó que el sujeto experimenta un quiebre perceptivo: no hay diferencia entre adentro y afuera de la realidad. Como el encuentro no puede representarse debe ser repetido. Lacán puede ser un punto de partida interesante para abordar la obra del norteamericano Robert Gober (1954), un artista que materializó sus traumas en obras de arte.

En base a objetos de la vida cotidiana y partes del cuerpo, Gober expone en sus instalaciones la hostilidad de los límites intangibles de una sociedad sumida en el orden familiar-religioso. Sus creaciones, de fuerte carga autobiográfica, hacen alusión a la infancia idílica del hogar feliz y la opresión en términos sexuales. Un ejemplo claro es Cama infantil (1987), una cuna de bebé con los barrotes cruzados, en evidente señal de encierro y tortura. Sus piezas están realizadas en madera, pintura, cera y yeso. No utiliza en ningún momento objetos de producción industrial, como sí sucede en la escuela del ready-made. En 1989 presentó por primera vez la temática del cuerpo en la instalación Papel de empapelar con genitales femeninos y masculinos, un espacio empapelado con motivos de genitales diseñados en una estética clásica infantil. El soporte del papel de empapelar lo utiliza a menudo, con distintas temáticas: suicidios, asesinatos por cuestiones raciales, etc.

A partir de 1984, inauguró su serie de objetos de plomería, donde incluye lavabos y mingitorios modificados. Aparece en esta etapa una doble lectura, por un lado, el análisis de la intimidad y la higiene; por otro, el inicio de la socialización, determinado por la transición de un cuerpo sucio a uno limpio. En esta misma época, caracterizada además por la irrupción del virus VIH, expone una colección de fregaderos blancos. Gober explica que significan la necesidad de que cada uno se ocupe de su propio cuidado, porque nadie va a prestarle ayuda, especialmente si se trata de un joven homosexual.

Para principios de la década de 1990, Gober se apropia de la morfología de distintas partes del cuerpo [esculturas modeladas en cera con vello verdadero], para representar la fragilidad de la existencia. En la obra Sin título (1991) ubica piernas y torsos contra la pared, muchas veces adornados con velas o rejillas de desagüe, como si fueran parte de algún ritual u ofrenda mística. En la instalación Weddinnf gown (1990) presenta un vestido en el centro de una habitación; sobre la pared, empapelada con motivos de un hombre negro ahorcado y uno blanco que duerme, hay dos bolsas de piedritas sanitarias para gatos.

Art Institute Installations: Robert Gober

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