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Nina Simone: historia de un nombre

Todavía su nombre era Eunice Kathleen Waymon, tenía dos años y ya tocaba con precisión el himno God be with you till we meet again. Sus padres, cuando la escucharon por primera vez, se arrodillaron y le agradecieron a dios por el talento. Su madre se encargaba de repetirle a cada momento que no era un mérito suyo, sino de la gracia divina. A los cuatro era la encargada de abrir los oficios del domingo con sus propias composiciones en la Iglesia Metodista de Tryon. Los fieles acudían de distintos puntos de los Estados Unidos para conocer a la niña, entre ellos la señora Miller, una mujer acaudalada que se comprometió a pagarle los estudios con una profesora particular. A los 17 años ingresó al conservatorio nacional de Nueva York con un desempeño excelente, su meta era rendir el examen del Curtis Institute de Filadelfia; no tenía amigos ni le interesaba hacer otra cosa que tocar el piano. En 1950 un tribunal se encargó de destruirle los sueños de ser artista de cámara: era negra. Y mujer. Profundamente angustiada, decidió no dar el brazo a torcer y vivir de la música. Tomó un empleo en un bar nocturno de Nueva Jersey, tenía que tocar el piano seis horas por noche, con un descanso de quince minutos cada dos horas, que ella utilizaba para tomar un vaso de leche. En esa época adoptó el nombre de Nina Simone, para que su madre no supiera quien era esa mujer que estaba interpretando “la música del demonio”.

1 comentarios:

07 septiembre, 2012 cotty dijo...

sigo a NS hace mucho. "My baby just cares for me", es inigualable.
En MdP, no se la escucha, excepto en la 105.1, con Fernandez Quintela-Lástima que los operadores de musica de las radios de MdP, ssean absolutamente ignorantes de todo lo que no sea rock nacional post 2000; ni siquiera conocen los artistas argentinos de Jazz....y no ponen otra cosa..